7/8/07

LAS ESFERAS DE PIEDRA PRECOLOMBINAS

Ifigenia Quintanilla Jiménez
Arqueóloga

Las esferas de piedra del Pacífico Sur de Costa Rica están entre las más impresionantes muestras de arte de la América precolombina. Son cientos de esferas, muchas perfectas, algunas con diámetros de dos metros, de un material parecido al granito.
¿Quién las hizo? ¿Cuándo? ¿Para qué? Estas son alguna de las preguntas que los científicos del Museo Nacional han tratado de constar en sus investigaciones de los últimos años.

Las esferas halladas en Costa Rica, constituyen una de las muestras más impresionantes y particulares de las representaciones en piedra de la América precolombina. Estas poseen tres características principales que las distinguen de otras piedras redondeadas que se han encontrado en el continente:

La primera característica es la forma esférica casi perfecta.

La segunda es el fino acabado de superficie de la mayoría de ellas, especialmente las de mayor tamaño.

La tercera es el hallazgo de conjuntos de esferas, algunos de ellos en forma de alineamientos o figuras geométricas como triángulos o rectángulos.

¿Dónde están?
A la fecha se han reportado 37 sitios arqueológicos con esferas de piedra en Costa Rica. De éstas la mayoría se ubican en el Pacífico Sur, principalmente en el Cantón de Osa, provincia de Puntarenas; zona perteneciente en términos arqueológicos a la región arqueológica Gran Chiriquí, Sub-región Diquís.

Las esferas de piedra más antiguas han sido encontradas en Bolas (Buenos Aires), san Vito (Coto Brus), en dos sitios en Golfito y la desembocadura del Río Coto-Colorado. Estas esferas se han hallados junto con material cerámico con características que permiten fechar los sitios entre 400 y 700 d. C., es decir hace aproximadamente 1500 años.

En algunos de estos sitios más antiguos se encontraron las esferas junto con otros objetos de piedra en forma cilíndrica (barriles). Los barriles hallados hasta ahora son muy escasos y pareciera que éstos corresponden a una forma escultórica de corta duración y distribución restringida.

¿Cuándo fueron hechas?
Aunque el origen de las esferas puede haberse dado de manera simultánea en diferentes lugares de la Región Gran Chiriquí, éstas se constituyeron en una representación particular de los grupos que ocuparon el delta formado en la desembocadura de los ríos Grande de Térraba y Sierpe (Delta del Diquís).

A partir del 800 d. C. aproximadamente, se van a producir una serie de cambios culturales en la Región Gran Chiriquí. Estos se relacionan con el surgimiento de sociedades jerarquizadas de tipo cacical y al aumento en el tamaño de los sitios arqueológicos, en el aumento en la producción y tamaño de las esferas y el surgimiento de otras artesanías especializadas como la metalurgia y las estatuas de forma humana con soporte aplanado.

En el caso específico del Delta del Diquís y sus alrededores inmediatos se va a dar el desarrollo de grandes asentamientos humanos en los que se van a ubicar esferas de piedra en áreas públicas junto con estatuas antropomorfas de base de espiga.

A partir de esta fecha, en el delta no solo se va a hallar más cantidad de esferas, sino también esferas de gran tamaño, que en algunos casos sobrepasan los dos metros de alto.

¿Quiénes las hicieron?
No se conoce el grupo humano que realizó las esferas. Se cree que son antepasados de los actuales borucas, pero estos no tienen memoria, ni historias, ni leyendas sobre las esferas.

Los conjuntos de esferas de piedra se han encontrado en asociación a zonas habitacionales y espacios de uso público (¿plazas?). En lo que se ha definido como el extenso sitio de Palmar Sur-Sierpe se han encontrado la mayor cantidad de esferas de piedra en áreas donde también habían montículos con rellenos artificiales y muros de hasta casi tres metros de alto. Estos montículos eran circulares, ovalados, y rectangulares, los que en algunos casos llegaron a tener hasta 30 metros de diámetro. También se han hallado basamentos de viviendas, caminos empedrados y posibles áreas funerarias en los alrededores de las áreas con esferas. Además del sitio Palmar-Sierpe se ha encontrado esferas de piedra en otros yacimientos del Pacífico Sur ubicados tanto en llanos aluviales (Uvita, Drake, Curré, San Buena, etc.) com en el piedemonte y la parte alta de las filas montañosas, pero siempre en asociación a otros restos arqueológicos.

En la Isla del Caño, a unos 16 Km. del delta del Sierpe-Térraba en el Océano Pacífico, se han reportado esferas de regular tamaño. En esta isla se han localizado áreas habitacionales y funerarias en la planicie ubicada en la parte superior de la misma.

Pocas esferas se han encontrado asociadas a sitios de carácter funerario, lo que indica que las esferas se fabricaron y se colocaron en función de un uso público de carácter político-ceremonial, donde la ubicación, conformación, tamaño, acabado y número determinaron el uso y significado de estas.

¿Qué tamaño tienen?
Las esferas que se conocen tienen diámetros que oscilan entre los 10 cm. Hasta los 2.57 m. Sin embargo, el tamaño promedio gira alrededor de los 60 y los 120 cm. Habiendo varios ejemplares con diámetros mayores a los 150 cm. y peso de varias toneladas.

¿Cómo las hicieron?
Las esferas fueron fabricadas en tres tipos de roca: gabros, granodioritas y calizas. Los dos primeros fueron los más usados, siendo muy esporádica la aparición de esferas blancas de piedra caliza.

La elaboración de esferas de piedra requirió un conocimiento detallado del patrón de fractura de la roca y de las técnicas de picado y pulido. El uso del fuego y de enfriamientos bruscos para provocar el desprendimiento de capas en forma convexa y el uso de marcos (¿madera?), fueron posiblemente utilizados durante la fabricación. Además cinceles, martillos y abrasivos fueron fundamentales para el proceso de picado y pulido. Se deduce también el uso de palancas para mover el bloque de piedra durante la manufactura y para el traslado.

La manufactura de esferas estuvo en manos de artesanos especializados, los que tenían un conocimiento acumulado de trabajo en piedra muy antiguo. Tomando en cuenta la existencia de varios cientos de esferas de distintos tamaños, se puede decir que esta producción especializada no fue escasa, sino más bien abundante y se desarrolló durante un largo periodo de tiempo.

¿Qué buscaban representar?
A nivel artístico, las esferas de piedra muestran una ruptura con las representaciones típicas de la estatuaria, metalurgia y cerámica precolombinas. Esta ruptura se manifiesta en el marcado interés de representar un concepto abstracto, como le es la esfericidad, el cual se reprodujo a lo largo de casi mil años en la región.

Mientras que la representaciones comunes en otras manifestaciones artísticas giran en torno al mundo natural, sea animal, vegetal o humano, representado muchas veces en forma muy estilizada, las esferas viene a representar una abstracción no presente en le mundo natural y que tiene que ver con la elaboración conceptual de la esfericidad. Es muy probable que esto se relacione con la concepción del mundo, con su cosmología o con conocimientos astronómicos, pero es algo que no se puede asegurar.

La ubicación de conjuntos de esferas en forma de figuras geométricas, el gran tamaño de algunas, aunada a la construcción de plazas y lugares públicos se relacionan probablemente con espacios sagrados y centros públicos.

¿Por qué en el Delta del Diquís?
El delta de Sierpe-Térraba o delta del Diquís constituyó un importante centro de producción y de convergencia de ideas y conocimientos de la Baja Centroamérica. Mantuvo extensas poblaciones humanas organizadas bajo formas centralizadas de poder y parece haber tenido estratificación social. A la vez, había alcanzado un alto nivel productivo por la agricultura y el uso de la rica gama de recursos que posee la región, lo que posibilitó la acumulación de excedentes y el mantenimiento de artesanos especializados en la producción de objetos de alta elaboración.

Estos artesanos especializados desarrollaron estilos propios, con gran riqueza formal y dominio tecnológico, tal como lo evidencian los objetos de oro y la escultura en piedra.

Símbolos de poder
La producción artesanal de objetos de oro, esferas y estatuas antropomorfas de piedra en el Delta del Diquís estuvo dirigida hacia el uso de éstos como símbolo de poder.

Por un lado, el uso público en espacios sagrados o áreas de acceso colectivo, como los campos abiertos de las áreas denominadas Finca 4 y Finca 6 con sus estatuas y quizás estatuas erguidas. Por otro lado, el uso individual de objetos de metal y posiblemente también adornos de hueso, concha y textiles los cuales se relacionan al acceso que podía tener cada individuo a bienes suntuosos.

La producción de símbolos públicos fue complementaria con la de objetos de uso individual. Estos últimos se enmarcan dentro de un complejo sistema de organización social, política y religiosa donde el papel de estos símbolos fue muy importante a nivel ideológico.

Las esferas de piedra son un patrimonio único de Costa Rica. Reflejan el alto nivel de especialización de los antiguos artesanos indígenas. Se considera que más de un 90% de las esferas han sido removidas de sus lugares originales.

Actualmente, instituciones estatales y organizaciones comunales realizan esfuerzos conjuntos para protegerlas y evitar que se destruyan o se las lleven de los sitios arqueológicos.