17/8/07

La fuerza étnica de Abya Yala de América del Sur

La población indígena sudamericana es de 18,2 millones de habitantes, con porcentajes que en los casos de Bolivia, Perú y Ecuador oscilan entre el 30 por ciento y 50 por ciento de sus poblaciones totales. La importancia cultural, política y económica de esta población indígena fue y es sistemáticamente soslayada por las elites gobernantes de la región. En Sudamérica alrededor de 15 millones de personas de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay y Perú) hablan su lengua nativa.


Densidad poblacional.
Sudamérica es una región que cubre 17,7 millones de kilómetros cuadrados, abarcando 12 Estados y una colonia francesa en la Guyana. Contiene una población de 376,5 millones de habitantes que representa el 6 por ciento de la población mundial. Aunque, en conjunto, la densidad de la población sudamericana es de 17 habitantes por kilómetro cuadrado, la mayoría de ella se concentra en torno a los centros urbanos.

Lenguas nativas.
Según un reporte difundido por el Instituto de Geofísica de la Universidad Autónoma de México, las principales lenguas nativas sudamericanas en poblaciones mayores a los 100.000 habitantes por etnia son: Quechua (Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Chile, Argentina): 12,5 millones de hablantes. Aymará (Bolivia, Perú, Chile, Argentina): 2,2 millones. Mapuche (Chile, Argentina): 989 mil. Guajiro (Colombia, Venezuela): 297.456. Paez (Colombia): 14 mil hablantes.

Guaraní- Postula al Mercosur.
A esta lista habría que añadir la importante población guaraní, cuya lengua se practica entre poblaciones nativas de raíz étnica común en Paraguay, Bolivia, Argentina, Uruguay y Brasil, abarcando un total de 90 mil hablantes, sin contar el Paraguay, cuya Constitución Política del Estado lo adoptó como idioma oficial y donde paradójicamente la población aborigen no pasa del 1,5 por ciento. De hecho este idioma nativo se postula también como lengua oficial del Mercosur.

Informe Desarrollo humano.
Según el estudio del Banco Mundial "Pueblos indígenas, pobreza y desarrollo humano en América Latina: 1994-2004", los pueblos autóctonos sudamericanos viven una realidad común de marginalidad y pobreza, aspectos que se traducen en unos bajos indicadores de desarrollo en educación o la salud.

La lucha por la defensa de los derechos de los pueblos indígenas fue abanderada por los congresos indigenistas interamericanos, que arrancaron en 1940 en Pátzcuaro, México.