19/8/07

La ONU y la OEA piden respeto a la cultura y territorios de los indígenas

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) hizo un llamamiento para preservar cultura y tradiciones de las comunidades sobre las que pende la amenaza de la desaparición. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA), instó a sus países miembros a respetar los territorios y la identidad de los pueblos aborígenes.


El relator sobre Derechos de los Pueblos Indígenas de la CIDH, Paolo Carozza, urgió a los Estados a redoblar los esfuerzos para mejorar el cumplimiento de las recomendaciones de ese organismo y de las sentencias de la Corte en casos en que la víctima sea miembro de una comunidad originaria.

Además la Corte Interamericana, con sede en Costa Rica, condenó hoy el secuestro y muerte, en 1988 en Colombia, del líder indígena Germán Escué Zapata, en que se vieron implicados algunos militares.

La noticia se conoció cuando líderes de etnias colombianas deliberaban en la sede del Congreso en Bogotá, donde anunciaron su intención de crear un “Parlamento indígena” y aplicar su propia justicia a guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes y otras personas que cometen delitos en sus territorios.

Organizaciones de indígenas y de defensa de los Derechos Humanos de Perú también pidieron la valoración de su legado cultural y espiritual.

El Consejo Indigenista Misionario de Brasil (Cimi) aprovechó para denunciar que 602 indígenas se encuentran presos en el país, lo que, aseveró que viola la Carta Magna y las leyes.

Los nativos de Guatemala, que son el 42% de los 13 millones de habitantes del país, según la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (CNOC), la más grande y radical organización indígena de Guatemala, las comunidades aborígenes siguen siendo víctimas de un Estado excluyente, debido a la "permanencia de los gobiernos empresariales y conservadores.
Organismos humanitarios aseguran que los indígenas representaron el 75% de los 200.000 muertos que dejó la guerra interna que azotó a esa nación entre 1960 y 1996.En los demás países centroamericanos, donde las comunidades originarias son muy pobres, los dirigentes de los nativos reclamaron respeto para sus tradiciones y territorios, muchos de ellos ricos en biodiversidad y recursos energéticos.