3/10/07

¿Descubrimiento o invasión?

Para la mayoría de las personas que conocen la historia oficial y universal, el 12 de octubre de 1492 es el día en el que Cristóbal Colón descubrió América. Otros consideran que hubo un encuentro de dos mundos o un encuentro de dos culturas.
Realmente la primera persona que denunció en sus cartas y diarios todas las atrocidades cometidas por los europeos civilizados en los pueblos indios fue el fraile Bartolomé de las Casas. A partir de mediados del siglo XX, las diversas organizaciones indígenas mundiales denunciaron al 12 de octubre como el día del inicio de la invasión, saqueo de riquezas, usurpación de territorios y genocidio de los pueblos aborígenes, superior a cualquier holocausto acontecido hasta entonces.

Por su parte, el Vaticano hasta hoy en día sostiene y celebra el 12 de octubre de 1492 como el inicio de la evangelización en el Nuevo Mundo.

Los indios o las Indias Orientales eran la meta utópica de todos los cristianos, desde el siglo I. Los teólogos y sabios opinaban que en el fin del Oriente se situaba el auténtico paraíso de Adán y Eva. Las Indias Orientales eran para los cristianos realidad y mito, eran la región de las especies, del oro, de la plata, de las perlas y de las piedras preciosas.

En la cosmovisión o la utopía del mundo cristiano católico, entre los siglos X y XVIII, la palabra y la acción de la invasión se antepone siempre al término y la acción de descubrimiento, cuando un territorio estaba ocupado por pueblos y riquezas que no correspondían a las características de los europeos que creían ser los únicos portadores de la verdad absoluta. Ellos descubrieron América, la civilizaron según sus propias reglas y ganaron todo.

Ahora, solamente queda preguntarnos, ¿Qué pasaría con los pueblos americanos si los europeos no los hubieron “descubierto”?
¿No vivirían más tranquilos, felices y libres?