23/12/09

Investigadora estudia cantos cabécares

Los cantos y rituales son formas muy importantes para la trasmisión de conocimientos y memoria social en los pueblos indígenas. Por eso, la investigadora brasileña Alice Lamounier estudió cómo se guarda y se trasmite la información en la sociedad cabécar por medio de los cantos.
Investigaciones anteriores demostraron que los cabécares usan seis tipos de cantos diferentes: cantos de curanderos, para niños, sobre el trabajo, con tambores y danzas, reveló la página oficial de la Universidad de Costa Rica (UCR).
En este estudio Lamounier se centró en los cantos de los curanderos o chamanes, especialmente en los utilizados para tratar la enfermedad de Jáliba, la cual es similar al reumatismo.
Para descubrir cómo se trasmiten los conocimientos de chamanes en la sociedad cabécar, Lamounier se adentró en Alto Chirripó para conocer de cerca esta cultura. La investigadora contó con la ayuda del representante bríbri, Alí García, y el maestro de cultura cabécar y cantor, Freddy Obando, quien le enseño los cantos chamánicos y le ayudó a descifrarlos.

Los cantos rituales cabécares tratan temas del otro mundo e incluso establecen diálogos con seres sobrenaturales. Los chamanes o Awapa son los que poseen los conocimientos sobre el otro mundo, en sus cantos usan el lenguaje ritual, el cual no es comprendido por los demás cabécares, explicó la investigadora.
Lamounier llegó a comprender que los cabécares no traducen sus cantos y que la forma de aprenderlos es mediante la repetición. Así fue como ella aprendió los cantos de la enfermedad de Jáliba. Gracias a las explicaciones de su fuente, el cantor Freddy Obando, pudo entender que la enfermedad de Jáliba es considerada como una persona, que con cierta intencionalidad produce malestar y enfermedad.
Con gran esfuerzo la investigadora logró hacer una traducción de tres cantos chamánicos sobre la enfermedad de Jáliba, que permiten ver la relación que establece el Awapa con la enfermedad, considerada un ser del otro mundo, y Sibú el dios creador, para así curar a las personas.
Una de las características principales que se encontró en los cantos analizados es el paralelismo, una disposición del discurso en repeticiones, de palabras, frases o estrofas a lo largo del texto. En los cantos se da entonces la recombinación, yuxtaposición y variación de frases. Esta característica está presente en los cantos amerindios en general en todo el continente.
El paralelismo, han demostrado las investigaciones, facilita la memoria y ayuda a que la gente aprenda porque crea mecanismos para guardar más fácilmente la estructura de los textos a partir de la creación de intensas imágenes mentales. El paralelismo también permite trasformaciones o metamorfosis de los seres. En los cantos chamánicos cabécares sirve para tornar visible lo invisible, y así el chamán entra en relación a través del canto con seres del otro mundo.
Lamounier confirma que los cantos son un saber reflexivo, es decir, un saber sobre el saber. Los cantos chamánicos además de tener una función social, sirven para preservar la tradición y trasmitir un corpus de conocimientos sobre este y el otro mundo.
La investigadora Alice Lamounier inició el contacto con las culturas indígenas de Bríbri y Cabécar durante el 2005, como parte de un posgrado en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París. Ella realiza su investigación con el apoyo del Instituto de Investigaciones Lingüísticas, el Centro de Identidad y Cultura Latinoamericana (CIICLA) y la Escuela de Antropología de la Universidad de Costa Rica.