27/7/07

Los Hijos de Cuasran 1era parte



Los hijos de Cuasrán

Información suministrada por la Universidad Estatal a Distancia, UNED


Las tradiciones se van perdiendo, la Costa Rica que una vez fue, poco a poco desaparece víctima de las modas, las tecnologías y la influencia extranjera, pero en Boruca, al sur de Costa Rica, unos hombres de talento y empeño se esfuerzan por conservar las tradiciones indígenas.

Los Hijos de Cuasrán, producción audiovisual realizada por el Programa de Producción de Materiales Audiovisuales de la UNED y Fundación Museos del Banco Central de Costa Rica, ganó tres ‘claquetas’ en la XI Muestra de Cine y video costarricense.

Estos premios corresponden a: Mejor Guión, escrito por Felicia Camacho y Rodrigo Soto; Mejor Musicalización por Bernardo Quesada y Mejor Sonido por Francisco González. La obra audiovisual fue dirigida por nuestro compañero
Alejandro Astorga.

Los Hijos de Cuasrán, es un documento audiovisual que nos devela el legado artesanal de la comunidad indígena de Boruca y esto lo hace a través de la experiencia de vida de dos maestros artesanos: don Ismael González y doña Ángela González.

¿Por qué Cuasrán? Ligia Maroto, narradora del mito en el audiovisual, lo explica a unos niños: “era un indio que vivía en Boruca y cuando los
españoles vinieron él no quiso bautizarse, huyó y se fue a vivir a Cuasrán”. Desde entonces los Borucas creen que en la montaña vive ‘tatita Cuasrán’ y es él quien protege a la montaña y al pueblo.

Alejandro Astorga, realizador del documental, cuenta en su audiovisual una
doble historia: la de los artesanos que tejen y tallan máscaras de madera y la historia o mito de Cuasrán.

El tema tratado en esta producción del PPMA, resultó de interés tanto para la Fundación Museos del Banco Central como para la UNED, pues ambas instituciones, como productoras, están interesadas en rescatar la cultura de los pueblos indígenas que habitan nuestro país.

Qué mejor ejemplo que el pueblo Boruca; que ha logrado mantenerse en sus territorios ancestrales sobre poniéndose incluso a los tiempos de la conquista y colonización.