6/11/07

María Eugenia Bozzoli Vargas

Tomado de la página del INAMU www.inamu.go.cr
Seccion NUESTRAS HUELLAS

Muchas veces, María Eugenia Bozzoli se puso las botas, el sombrero de lona, y emprendió el viaje a Talamanca; era una difícil jornada después del último autobús, y después seguían muchas horas a través de caminos enlodados, entre voraces insectos, en ocasiones sobre caballos poco domésticos. Entonces, no le estorbaba su calidad de connotada académica ni, cuando la tuvo, su importancia en la jerarquía universitaria; mucho menos, sus pergaminos doctorales.
En la larga carrera de esta antropóloga tan querida y respetada se ha conjugado, como pocas veces, la sed de conocimiento y la posibilidad de ser útil. Durante décadas, al desempeñarse como docente y funcionaria universitaria, pero especialmente en tanto investigadora y mujer de acción, la doctora Bozzoli ha hecho todo lo que está en sus manos -y más- para rescatar simbólica y materialmente nuestras maltratadas comunidades indígenas. Lograr un país diverso. Costa Rica multicolor.


En realidad, reseñó una discípula distinguida como Carmen Murillo, siempre ha sido la misma mujer y la misma convicción, pero distintas las posiciones desde las que actúa. Y fue a esa mujer de una pieza, batalladora de la cultura profunda de nuestro país, a quien se otorgó en el 2001 el Premio Magón. Un reconocimiento lleno de primicias: el primero a una antropóloga; si exceptuamos a los historiadores, el primero a una científica social. Pero especialmente: el primero que toma en cuenta nuestras culturas indígenas, a través de quien tanto ha hecho por su conocimiento.
Doña María Eugenia nació el 26 de mayo de 1935 en San Marcos de Tarrazú; tras concluir su secundaria en el Colegio Superior de Señoritas en 1952; obtuvo una beca para estudiar en la Universidad de Kansas, donde muy pronto se interesó por la antropología. En 1958 concluyó sus estudios de Maestría, y un año después regresó al país para incorporarse a la Universidad de Costa Rica como profesora de antropología cultural.

Junto al arqueólogo Carlos Aguilar fue responsable de la constitución de una tradición antropológica costarricense en los años sesentas. Interesada por las culturas indígenas, las cuales hasta entonces solo habían merecido atención por parte de los arqueólogos -como si fuesen formas simbólicas muertas-, inició sus estudios sobre sus tradiciones, formas económicas y sistemas de parentesco, en comunidades de Salitre, Guatuso y Talamanca.

Esta aproximación al mundo indígena siempre tuvo por propósito adentrarse en sus realidades: su tradición oral -que tanto se preocupó por recabar-, sus maneras de vivir el nacimiento y la muerte, el chamanismo o su percepción de la naturaleza, han sido algunos de los temas de sus investigaciones.

Entre sus investigaciones, destaca el libro El nacimiento y la muerte entre los bribris (1979) -que fue su tesis de doctorado en Georgia y que también se publicó allí -, y decenas de artículos especializados en Costa Rica y en el extranjero. Otra vez con Murillo, se puede afirmar que los trabajos de Bozzoli han dignificado y visibilizado a los indígenas costarricenses y “ayudado a abrir espacios de participación social a estas poblaciones”.
Aunque es el mundo indígena al que más atención ha prestado Bozzoli, también ha tratado los problemas de campesinos, pescadores artesanales, los estilos de vida urbanos o de zonas fronterizas: en cualquier cosa donde pudo meter la mano; además, acaso por estar casada con el entomólogo Alvaro Wille, el medio ambiente ocupa muchas de sus reflexiones.

Aunque la Academia fue su punto de partida, y le ha legado esas investigaciones que brillan por pertinencia, originalidad y rigor, doña María Eugenia también ha destacado por su compromiso con la acción. Durante los años sesentas, participó en la capacitación de maestros rurales y en los setentas colaboró con el IFAM y el IMAS, sin olvidar su presencia en foros nacionales e internacionales.
Nominalmente retirada desde 1988, pero activa en la universidad como profesora emérita, e interlocutora de científicos sociales, dirigentes ecologistas e investigadores de las lenguas indígenas, María Eugenia Bozzoli no cesa en su batalla por una Costa Rica multicolor.

Si uno está en Ciencias Sociales, todos los temas sociales le interesan: de pronto, la niñez, de pronto, los campesinos. Uno mete la manita en lo que puede.

Texto: CD ROM “Premio Magón, 1962-2002” Ministerio de Cultura Juventud y Deportes

2 comentarios:

Felipe Calvo-Montero dijo...

Saludos CUASRAN, mi nombre es Felipe Calvo-Montero, soy un cineasta tico radicado en Alemania. Estoy haciendo una investigación acerca de los indígenas costarricenses y quería ver si me podrían ayudar a localizar a la señora María eugenia Bozzoli?

Les agradecería me escribieran a: felipecalv@gmail.com

muchas gracias

Felipe Calvo-Montero dijo...

Saludos CUASRAN, mi nombre es Felipe Calvo-Montero, soy un cineasta tico radicado en Alemania. Estoy haciendo una investigación acerca de los indígenas costarricenses y quería ver si me podrían ayudar a localizar a la señora María eugenia Bozzoli?

Les agradecería me escribieran a: felipecalv@gmail.com

muchas gracias

Felipe Calvo-Montero