2/9/10

Líder bríbri reclama reconocimiento social a las mujeres indígenas

"Desde el inicio del mundo, nuestro creador SIBÖ nos hizo semilla y nos dio el liderazgo a las mujeres, por eso nos protege, para que sigamos cumpliendo un papel importante en nuestra sociedad", afirma Justa Romero, una indígena bríbri de Costa Rica.
Justa, dirigente de la Asociación de Mujeres Indígenas de Talamanca (Asomuita), desempeña un rol "mediador" en todos los asuntos públicos del territorio bríbri: resuelve problemas de tenencia de tierra, casos de violencia doméstica, problemas de la niñez y la adolescencia y negocia con las instituciones públicas.
Los hombres Bribrís se someten a esa autoridad porque "saben que así está organizado el mundo desde el principio, porque la misma tierra es mujer", afirma.
Pero Justa admite que no en todas partes las mujeres tienen las mismas prerrogativas. En el resto del país "el liderazgo les fue arrebatado a las mujeres por la colonización", dice refiriéndose al dominio que España ejerció en América durante más de trescientos años.
Justa Romero fue una de las más de 100 participantes en el Encuentro de Mujeres Lideresas que tuvo lugar el viernes en San José, con motivo del 60º aniversario del voto femenino.
Junto a esta líder indígena, participaron activistas por los derechos de las mujeres, microempresarias, dirigentes comunales, funcionarias públicas y académicas, entre muchas otras.

Una de las conclusiones centrales de la actividad es que hay muchas mujeres costarricenses que ejercen liderazgo en sus comunidades, en las instituciones o en el mundo de la iniciativa empresarial, pero es poco el reconocimiento que reciben y muchos los obstáculos que deben vencer para lograr el éxito.
"La idea (del encuentro) es abrir un espacio para el intercambio de experiencias y la articulación de estas mujeres", dijo a la AFP la coordinadora de la actividad, Diana Fuster.
"Hay muchas lideresas en distintos espacios de la sociedad pero no tienen apoyo, ni reconocimiento, ni oportunidades de capacitación. Más que ciudadanas sujetas de derechos, son consideradas madres sociales, que reproducen en la comunidad sus funciones familiares", dijo Fuster.
Emma Chacón milita desde los doce años en el movimiento femenino. Hoy, con más de treinta, es dirigente del Foro Autónomo de Mujeres, organización que lucha por los derechos de la mujer y por la eliminación de la desigualdad de género.
Desde 1949, cuando se reconoció en Costa Rica el derecho de las mujeres al sufragio, "hemos logrado avances muy importantes, pero muchos de éstos se han ido quedando en el nivel legal y en la práctica no operan o sólo operan en forma parcial", aseguró Chacón.
"No es cierto que las mujeres reciban el mismo salario que los hombres en los mismos puestos y con iguales capacidades; el acceso a las becas y la capacitación no es lo mismo para ambos géneros, ni las oportunidades de empleo. La carga de los hijos y los deberes familiares sigue recayendo en las mujeres", argumentó la activista.
Aunque una ley reciente estableció que los partidos políticos deben asignar el 40% de sus cargos de elección popular a mujeres, en la práctica se incumple la norma porque ellas no tienen la misma disposición de tiempo que los hombres, ni se les asignan los mismos roles en la acción política.