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7/8/07

LA DAMA Y EL EMBAJADOR DE LAS ESFERAS DE PIEDRA

Por Alberto Sibaja Alvarez en Sibowak.com

La Dama de las Esferas
La inesperada, y al final infranqueable dificultad burocrática para acceder a los inéditos documentos públicos de investigación arqueológica, resguardados por el Departamento de Antropología del Museo Nacional, aparte de irritarme como contribuyente, (los costarricenses pagamos por dichas investigaciones) limitaba la ya de por sí escasa información disponible acerca de las esferas.

Mi deseo era estudiar los resultados del proyecto “Hombre y Ambiente en el Delta Sierpe-Térraba” cuyo propósito fue el de arrojar más luz sobre el misterio de las esferas y sus creadores.

Convencido que tal información era prioritaria para mi libro, la intransigencia de una empleada pública no iba a detenerme. Me di entonces a la caza del líder del proyecto.

Tocando puertas con la insistencia de un vendedor de escobas, logré a través del “Departamento de Antropología de la Universidad Autónoma de Barcelona”, en España, la dirección electrónica de Ifigenia Quintanilla, quien radica en tierras catalanas desde hace varios años. No pocos me advirtieron que la arqueóloga poseía una personalidad intolerante.

Con timidez y sin reales esperanzas de respuesta, le escribí un primer correo manifestándole mis inquietudes.

Ante mi sorpresa, la respuesta de aquel mensaje electrónico, enviado por un perfecto desconocido, llegó a las pocas horas.

Con la paciencia de una maestra de pre-escolar y sin embargo tratándome con el respeto que le merece un colega, (sin pretender serlo pues desde el principio le manifesté ser artesano de oficio y escritor por vicio). Ifigenia se dio sin recelos a compartir conmigo sus conocimientos. La ausencia de recatos a la hora de exponer el avance de sus investigaciones científicas, me hizo comprender que me encontraba frente a una profesional segura de su trabajo.

Expiraba el mes de julio de 2004, cuando la científica me avisó que estaría en Costa Rica por unos días. Acordamos reunirnos en fecha 28, a las dos de la tarde en la cafetería del Correo Nacional.

-No lo conozco, cómo puedo reconocerlo- preguntó vía electrónica.

-Busque en la sección de fumadores a un viejo canoso. Sobre la mesa estará el libro de Samuel Lothrop, “Archaeology of the Diquís Delta”

Con puntualidad europea se apersonó la arqueóloga. Yo tenía la ventaja de reconocerla por las fotografías de los diarios. Cuando la vi entrar al café, sentí que aquello iba a ser un dispar encuentro entre el amateur de las esferas y la profesional de peso completo.

Ella se encaminó sin vacilaciones directo hacia mi mesa.

-Un admirable investigador- dijo sin haberse sentado, señalando el libro- su obra es impresionante y abarca muchos ámbitos de la arqueología americana.

Sin necesidad de serias presentaciones, nuestra informal conversación inició con Lothrop y sus correrías científicas. Luego a lo que vinimos: las esferas del Diquís. Inicié la plática con un tema, que por falta de conocimientos no desarrollo en este libro: los petroglifos calados en épocas prehispánicas sobre la superficie de algunos monolitos esféricos.

-En el año de 1999, -le dije- cuando se anunció el proyecto del Parque de las Esferas, el Museo Nacional publicó una foto, la cual muestra un grabado antiguo, tallado sobre el lomo de una esfera monumental, he recorrido todo el Delta del Diquís buscando la esfera con tan particular petroglifo, y no he dado con ella, ¿Dónde la tienen escondida?

-No hay nada escondido –respondió sonriente - sólo hay ojos que no ven. Usted me dijo haber observado las esferas de “Finca Victoria” en Palmar y que le llamó mucho la atención una esfera que exhibe una especie de cicatriz, ya le expliqué la naturaleza de esa cicatriz. (Una formación natural en el granito) Pues esa es su esfera escondida.

-¡Imposible! –Exclamé- esa esfera no tiene ningún petroglifo.
-El calado es sutil, se realzó para la fotografía, a simple vista solo puede ser notado en algunos meses del año y en horas específicas, pero le garantizo que está allí.

Ifigenia no solo posee una visión especializada, producto de su disciplina académica, sino además es en extremo exigente con respecto a cualquier interpretación aventurada sobre el tema de las esferas.

Al comentarle la forma en que abordo, en este libro, algunas de las interrogantes en torno a las esferas me dijo:

-Su usted fuese antropólogo, por ejemplo, hace rato nuestra platica se habría convertido en una acalorada discusión. Su disciplina (la literatura) no le exige abordar un tema con rigor científico. Puede darse el lujo de jugar y hasta abusar con la relación de ideas y conceptos afines, puede rellenar con la imaginación los baches que la exploración arqueológica no ha cubierto aun. En fin usted puede tratar un tema como le venga en gana. Pero tratándose de esferas precolombinas yo jamás validaré ninguna propuesta que no esté estrictamente respaldada por la evidencia científica.
Nuestro dialogo se extendió por mas de cuatro horas, comentamos acerca de muchos y variados tópicos, girando siempre en torno a las esferas.

Antes de conocer personalmente a Ifigenia, la admiraba por su trabajo profesional, hoy mi admiración se extiende a su alta calidad humana.

No se si deba ser yo quien dé la buena nueva, pero me alegró mucho escucharla decir, que pronto saldrá al mercado su libro de las esferas de piedra. Espero impaciente dicha publicación la cual no dudo será una obra monumental.

-En buena hora, –le dije- después de más de trece años de excavaciones, mediciones, análisis y estudio consagrado a las esferas de piedra, celebro que su obra este lista.

-No Alberto –me respondió con cierto acento de severidad- después de todos estos años, quien está lista soy yo. Lista para emprender una investigación arqueológica, pues ya se: Dónde, cómo y qué buscar.

El Embajador de las Esferas
Al enterarse de renovado interés por parte de Museo Nacional en las esferas de piedra, Jorge Jiménez Deredia no dudó en ofrecer su apoyo incondicional.
Este afamado escultor costarricense ha inspirado gran parte de su obra en los milenarios monolitos esféricos del Diquís.

Conociendo el propósito del Museo: proteger y dar a conocer al mundo las esferas. Deredia quiso participar activamente en el proyecto, el cual fue bautizado “Plenitud Bajo el Cielo” nombre que utilizará más tarde el reconocido crítico francés, Pierre Restagny para titular una hermosa monografía dedicada al escultor herediano.

Luego de colocar su obra: la escultura de San Marcelino de Champagnat, en la fachada externa de la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, y ser reconocido como el primer escultor latinoamericano en lograrlo, la fama internacional del artista se catapultó. Desde entonces a utilizado todos los foros para dar a conocer las esferas del Diquís y promover el proyecto. Mismo que adquirió la forma de Parque Temático. Para Jiménez Deredia este será un parque místico, ideal para la meditación y la reflexión, en él se podrá sentir la majestuosidad del universo y de la vida. Plenitud bajo el cielo.
El esplendor de las esferas prehispánicas lo impresionaron desde niño. Hoy a sus cincuenta años lo continúan inspirando.

-La transformación de la piedra – nos dice el escultor- es una metáfora del eterno proceso de transmutación del cosmos. Amo lo que no es complicado. Complicado significa literalmente “con pliegues” y simple “sin pliegues” admiro la escultura esférica de los antiguos Borucas por ser simple y pura.

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LAS ESFERAS DE PIEDRA PRECOLOMBINAS

Ifigenia Quintanilla Jiménez
Arqueóloga

Las esferas de piedra del Pacífico Sur de Costa Rica están entre las más impresionantes muestras de arte de la América precolombina. Son cientos de esferas, muchas perfectas, algunas con diámetros de dos metros, de un material parecido al granito.
¿Quién las hizo? ¿Cuándo? ¿Para qué? Estas son alguna de las preguntas que los científicos del Museo Nacional han tratado de constar en sus investigaciones de los últimos años.

Las esferas halladas en Costa Rica, constituyen una de las muestras más impresionantes y particulares de las representaciones en piedra de la América precolombina. Estas poseen tres características principales que las distinguen de otras piedras redondeadas que se han encontrado en el continente:

La primera característica es la forma esférica casi perfecta.

La segunda es el fino acabado de superficie de la mayoría de ellas, especialmente las de mayor tamaño.

La tercera es el hallazgo de conjuntos de esferas, algunos de ellos en forma de alineamientos o figuras geométricas como triángulos o rectángulos.

¿Dónde están?
A la fecha se han reportado 37 sitios arqueológicos con esferas de piedra en Costa Rica. De éstas la mayoría se ubican en el Pacífico Sur, principalmente en el Cantón de Osa, provincia de Puntarenas; zona perteneciente en términos arqueológicos a la región arqueológica Gran Chiriquí, Sub-región Diquís.

Las esferas de piedra más antiguas han sido encontradas en Bolas (Buenos Aires), san Vito (Coto Brus), en dos sitios en Golfito y la desembocadura del Río Coto-Colorado. Estas esferas se han hallados junto con material cerámico con características que permiten fechar los sitios entre 400 y 700 d. C., es decir hace aproximadamente 1500 años.

En algunos de estos sitios más antiguos se encontraron las esferas junto con otros objetos de piedra en forma cilíndrica (barriles). Los barriles hallados hasta ahora son muy escasos y pareciera que éstos corresponden a una forma escultórica de corta duración y distribución restringida.

¿Cuándo fueron hechas?
Aunque el origen de las esferas puede haberse dado de manera simultánea en diferentes lugares de la Región Gran Chiriquí, éstas se constituyeron en una representación particular de los grupos que ocuparon el delta formado en la desembocadura de los ríos Grande de Térraba y Sierpe (Delta del Diquís).

A partir del 800 d. C. aproximadamente, se van a producir una serie de cambios culturales en la Región Gran Chiriquí. Estos se relacionan con el surgimiento de sociedades jerarquizadas de tipo cacical y al aumento en el tamaño de los sitios arqueológicos, en el aumento en la producción y tamaño de las esferas y el surgimiento de otras artesanías especializadas como la metalurgia y las estatuas de forma humana con soporte aplanado.

En el caso específico del Delta del Diquís y sus alrededores inmediatos se va a dar el desarrollo de grandes asentamientos humanos en los que se van a ubicar esferas de piedra en áreas públicas junto con estatuas antropomorfas de base de espiga.

A partir de esta fecha, en el delta no solo se va a hallar más cantidad de esferas, sino también esferas de gran tamaño, que en algunos casos sobrepasan los dos metros de alto.

¿Quiénes las hicieron?
No se conoce el grupo humano que realizó las esferas. Se cree que son antepasados de los actuales borucas, pero estos no tienen memoria, ni historias, ni leyendas sobre las esferas.

Los conjuntos de esferas de piedra se han encontrado en asociación a zonas habitacionales y espacios de uso público (¿plazas?). En lo que se ha definido como el extenso sitio de Palmar Sur-Sierpe se han encontrado la mayor cantidad de esferas de piedra en áreas donde también habían montículos con rellenos artificiales y muros de hasta casi tres metros de alto. Estos montículos eran circulares, ovalados, y rectangulares, los que en algunos casos llegaron a tener hasta 30 metros de diámetro. También se han hallado basamentos de viviendas, caminos empedrados y posibles áreas funerarias en los alrededores de las áreas con esferas. Además del sitio Palmar-Sierpe se ha encontrado esferas de piedra en otros yacimientos del Pacífico Sur ubicados tanto en llanos aluviales (Uvita, Drake, Curré, San Buena, etc.) com en el piedemonte y la parte alta de las filas montañosas, pero siempre en asociación a otros restos arqueológicos.

En la Isla del Caño, a unos 16 Km. del delta del Sierpe-Térraba en el Océano Pacífico, se han reportado esferas de regular tamaño. En esta isla se han localizado áreas habitacionales y funerarias en la planicie ubicada en la parte superior de la misma.

Pocas esferas se han encontrado asociadas a sitios de carácter funerario, lo que indica que las esferas se fabricaron y se colocaron en función de un uso público de carácter político-ceremonial, donde la ubicación, conformación, tamaño, acabado y número determinaron el uso y significado de estas.

¿Qué tamaño tienen?
Las esferas que se conocen tienen diámetros que oscilan entre los 10 cm. Hasta los 2.57 m. Sin embargo, el tamaño promedio gira alrededor de los 60 y los 120 cm. Habiendo varios ejemplares con diámetros mayores a los 150 cm. y peso de varias toneladas.

¿Cómo las hicieron?
Las esferas fueron fabricadas en tres tipos de roca: gabros, granodioritas y calizas. Los dos primeros fueron los más usados, siendo muy esporádica la aparición de esferas blancas de piedra caliza.

La elaboración de esferas de piedra requirió un conocimiento detallado del patrón de fractura de la roca y de las técnicas de picado y pulido. El uso del fuego y de enfriamientos bruscos para provocar el desprendimiento de capas en forma convexa y el uso de marcos (¿madera?), fueron posiblemente utilizados durante la fabricación. Además cinceles, martillos y abrasivos fueron fundamentales para el proceso de picado y pulido. Se deduce también el uso de palancas para mover el bloque de piedra durante la manufactura y para el traslado.

La manufactura de esferas estuvo en manos de artesanos especializados, los que tenían un conocimiento acumulado de trabajo en piedra muy antiguo. Tomando en cuenta la existencia de varios cientos de esferas de distintos tamaños, se puede decir que esta producción especializada no fue escasa, sino más bien abundante y se desarrolló durante un largo periodo de tiempo.

¿Qué buscaban representar?
A nivel artístico, las esferas de piedra muestran una ruptura con las representaciones típicas de la estatuaria, metalurgia y cerámica precolombinas. Esta ruptura se manifiesta en el marcado interés de representar un concepto abstracto, como le es la esfericidad, el cual se reprodujo a lo largo de casi mil años en la región.

Mientras que la representaciones comunes en otras manifestaciones artísticas giran en torno al mundo natural, sea animal, vegetal o humano, representado muchas veces en forma muy estilizada, las esferas viene a representar una abstracción no presente en le mundo natural y que tiene que ver con la elaboración conceptual de la esfericidad. Es muy probable que esto se relacione con la concepción del mundo, con su cosmología o con conocimientos astronómicos, pero es algo que no se puede asegurar.

La ubicación de conjuntos de esferas en forma de figuras geométricas, el gran tamaño de algunas, aunada a la construcción de plazas y lugares públicos se relacionan probablemente con espacios sagrados y centros públicos.

¿Por qué en el Delta del Diquís?
El delta de Sierpe-Térraba o delta del Diquís constituyó un importante centro de producción y de convergencia de ideas y conocimientos de la Baja Centroamérica. Mantuvo extensas poblaciones humanas organizadas bajo formas centralizadas de poder y parece haber tenido estratificación social. A la vez, había alcanzado un alto nivel productivo por la agricultura y el uso de la rica gama de recursos que posee la región, lo que posibilitó la acumulación de excedentes y el mantenimiento de artesanos especializados en la producción de objetos de alta elaboración.

Estos artesanos especializados desarrollaron estilos propios, con gran riqueza formal y dominio tecnológico, tal como lo evidencian los objetos de oro y la escultura en piedra.

Símbolos de poder
La producción artesanal de objetos de oro, esferas y estatuas antropomorfas de piedra en el Delta del Diquís estuvo dirigida hacia el uso de éstos como símbolo de poder.

Por un lado, el uso público en espacios sagrados o áreas de acceso colectivo, como los campos abiertos de las áreas denominadas Finca 4 y Finca 6 con sus estatuas y quizás estatuas erguidas. Por otro lado, el uso individual de objetos de metal y posiblemente también adornos de hueso, concha y textiles los cuales se relacionan al acceso que podía tener cada individuo a bienes suntuosos.

La producción de símbolos públicos fue complementaria con la de objetos de uso individual. Estos últimos se enmarcan dentro de un complejo sistema de organización social, política y religiosa donde el papel de estos símbolos fue muy importante a nivel ideológico.

Las esferas de piedra son un patrimonio único de Costa Rica. Reflejan el alto nivel de especialización de los antiguos artesanos indígenas. Se considera que más de un 90% de las esferas han sido removidas de sus lugares originales.

Actualmente, instituciones estatales y organizaciones comunales realizan esfuerzos conjuntos para protegerlas y evitar que se destruyan o se las lleven de los sitios arqueológicos.

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31/7/07

Rey Curre

El territorio indígena de Rey Curré se encuentra en ambas orillas del Rio Grande de Térraba, algunos 230 KM de San José, en el cantón de Buenos Aires, Costa Rica. La superficie es de 10,000 Hectáreas. La población indígena – aproximadamente 1000 personas - pertenece al pueblo Boruca o Brunka. Viven de la agricultura, cultivado plátanos, arroz, frijoles, maíz y frutas. También, los Borucas son famosos por su artesanía, sobre todo las máscaras y los productos textiles, los cuales se venden a los turistas para generar pequeños ingresos.

La Historia

El territorio cuenta con una larga historia de ocupación. Hay depósitos arqueológicos y asentamientos precolombinos importantes. Alrededor de 1500 años antes Cristo, las orillas del Rio Grande de Térraba fueron ocupadas por primera vez por grupos humanos. Durante muchos siglos, Curré era una aldea pequeña de productores maíz. Alrededor del año 700 d.C., la aldea dominó un cierto territorio y mantuvo relaciones con otras aldeas ubicadas a lo largo del río.

A principios del siglo XX, varias familias indígenas de Boruca migaron al valle del Río Grande de Térraba y fundaron el pueblo actual. Con la construcción de la Carretera Interamericana, la vida cambió radicalmente; campesinos y terratenientes no indígenas ocuparon en gran número la zona y ahora tienen en sus manos aproximadamente el 80 por ciento de la tierra.

Pruductos de artesanía.En la actualidad, la población del área está viviendo una inseguridad total: La detonación de explosivos ha interrumpido la tranquilidad; las aguas del río Grande de Térraba son observadas con sofisticada tecnología y funcionarios del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) miden, valoran, analizan.

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27/7/07

la mas tica de las corridas ( parte2)

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La mas tica de las corridas ( parte1)

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Los Hijos de Cuasran 3era parte

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Los Hijos de Cuasran 2da parte

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Los Hijos de Cuasran 1era parte



Los hijos de Cuasrán

Información suministrada por la Universidad Estatal a Distancia, UNED


Las tradiciones se van perdiendo, la Costa Rica que una vez fue, poco a poco desaparece víctima de las modas, las tecnologías y la influencia extranjera, pero en Boruca, al sur de Costa Rica, unos hombres de talento y empeño se esfuerzan por conservar las tradiciones indígenas.

Los Hijos de Cuasrán, producción audiovisual realizada por el Programa de Producción de Materiales Audiovisuales de la UNED y Fundación Museos del Banco Central de Costa Rica, ganó tres ‘claquetas’ en la XI Muestra de Cine y video costarricense.

Estos premios corresponden a: Mejor Guión, escrito por Felicia Camacho y Rodrigo Soto; Mejor Musicalización por Bernardo Quesada y Mejor Sonido por Francisco González. La obra audiovisual fue dirigida por nuestro compañero
Alejandro Astorga.

Los Hijos de Cuasrán, es un documento audiovisual que nos devela el legado artesanal de la comunidad indígena de Boruca y esto lo hace a través de la experiencia de vida de dos maestros artesanos: don Ismael González y doña Ángela González.

¿Por qué Cuasrán? Ligia Maroto, narradora del mito en el audiovisual, lo explica a unos niños: “era un indio que vivía en Boruca y cuando los
españoles vinieron él no quiso bautizarse, huyó y se fue a vivir a Cuasrán”. Desde entonces los Borucas creen que en la montaña vive ‘tatita Cuasrán’ y es él quien protege a la montaña y al pueblo.

Alejandro Astorga, realizador del documental, cuenta en su audiovisual una
doble historia: la de los artesanos que tejen y tallan máscaras de madera y la historia o mito de Cuasrán.

El tema tratado en esta producción del PPMA, resultó de interés tanto para la Fundación Museos del Banco Central como para la UNED, pues ambas instituciones, como productoras, están interesadas en rescatar la cultura de los pueblos indígenas que habitan nuestro país.

Qué mejor ejemplo que el pueblo Boruca; que ha logrado mantenerse en sus territorios ancestrales sobre poniéndose incluso a los tiempos de la conquista y colonización.

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ASPECTOS GENERALES DE LAS CULTURAS ABORIGENES DE COSTA RICA

ASPECTOS GENERALES DE
LAS CULTURAS ABORIGENES DE COSTA RICA

CABECARES
Idioma Cabécar
Porcentaje que lo habla: 85%, en el conjunto del territorio (existen tres formas dialectales diferenciadas).

Tradición espiritual
Existencia de la figura del “jawá” (conocido popularmente como “sukia”). Este es un especialista en medicina tradicional. La enfermedad es interpretada como un disturbio del universo que requiere la intervención del jawá en una calidad similar al “sacerdote”, como intermediario entre la sociedad y las fuerzas espirituales. Existente aun otros especialistas, hombres y mujeres, que efectúan rituales particulares: para los enterramientos, la pubertad, los nacimientos y otros hechos de la vida.


El usëkol, máximo líder espiritual se ha perdido. El último murió en los años 30 en Talamanca en circunstancias no esclarecidas, sin haber formado eventuales sucesores.

Sistema de filiación y organización social tradicional
Por clanes siguiendo la línea materna. Este sistema estructura la organización familiar (quienes son o no parientes) así como los intercambios matrimoniales. La poca atención (o irrespeto) que el Estado ha brindado a este sistema obliga que los Cabécares deban mantener una doble personalidad: hacia afuera se identifican con los apellidos del padre y la madre, y hacia adentro con el clan materno a que pertenece.

Vivienda y recursos del bosque
Del bosque obtienen materiales para su construcción. La vivienda “tradicional” se encuentra en mayor uso en las zonas donde el bosque ha podido ser protegido y que presentan poca o nula penetración de población no indígena.

Formas productivas y aspectos de la economía
En estrecha relación con la naturaleza, pues de ella extraen directamente los recursos para la reproducción material y cultural. Así, obtienen los recursos para la confección de canastas y otras industrias artesanales, las plantas medicinales y la obtención de alimentos.

Las comunidades de Ujarrás, a la margen izquierda del río Telire en la Talamanca Cabécar y Keköldi, han sido sometidas a fuertes presiones por el avance de la frontera agrícola. Esto ha provocado que entre en crisis su cultura espiritual y simbólica por la limitación de obtener los recursos del bosque, propios de la reproducción de su cultura. Esto ha llevado que basen su economía en la producción de bienes de consumo nacional (granos y plátano) y coloquen los excedentes en el mercado; o bien que vendan su fuerza de trabajo a ganaderos o empresas.

BRIBRIS
Idioma Bribrí
Porcentaje que lo habla 70% En la zona de Talamanca el idioma se emplea casi por el 100% de la población. Existen dos formas dialectales principales. Es en la Región de Buenos Aires donde se encuentra mayormente perdido el idioma.

Tradición espiritual
Gran similitud con los Cabécares.
Existencia del awá (homólogo del jawá cabécar), en el que se centra la práctica tradicional de la medicina. Pese a que existen más awás, respecto de los jawás, pocos jóvenes se preparan para continuar esta importante tradición. La preparación requiere más de 10 años y se trata de un estudio muy especializado (conocimiento de plantas y cantos rituales, entre otros aspectos). Esto lleva al desaparecimiento de la medicina y espiritualidad tradicional, lo que debe implica no sólo una pérdida cultural, sino también pérdida de desarrollo autónomo.

Sistema de filiación y organización social tradicional
Clanes matrilineales semejantes a los Cabécar. Aproximadamente el 80% de la población tiene clara noción del clan al que pertenecen.

Vivienda y recursos del bosque
La vivienda tradicional (igual que las industrias artesanales y la economía tradicional) se conserva y reproduce donde el está presente. Esto por la necesidad de los recursos naturales para ejercer estas actividades y en especial la construcción y mantenimiento de sus viviendas.

Formas productivas y aspectos de la economía
Talamanca Bribrí y Keköldi son los dos territorios que mantienen mayor cobertura del bosque. Especialmente al margen derecho del río Telire y en las cuencas superiores de los ríos Urén, Lari y Coén

De forma similar a los cabécares, sufren de usurpación de sus territorios, destrucción de los bosques que impactan en perdida de aspectos de su cultura.

El territorio Bribrí sufre de importantes migraciones que provocan fraccionamiento de las parcelas: por un lado se da la presión por las migraciones y usurpación de no indígenas en su territorio, y por el otro la migración interna de su población que ha sido desplazada de sus tierras. Así se tiene que existe un 33% de las familias o no tienen parcela o la misma es muy pequeña.

GUAYMIES O NGOBES
Idioma Movere y Bocotá
Porcentaje que lo habla 100% en todos los territorios

Tradición espiritual
Existencia de la religión Mama Chi, que sincretiza rasgos del cristianismo y de su espiritualidad tradicional. Esta se originó en Chiriquí, Panamá.

Existencia de especialistas en el manejo de hierbas medicinales, llamados usualmente “curanderos”. El pueblo Ngöbe tiene los Sukias, que son especialistas terapéuticos y líderes espirituales, no obstante en el territorio costarricense no los hay.

La lucha por la cedulación (que buscaba el reconocimiento de parte del Estado como nacionales), en 1990, generó una renovación de las reivindicaciones y las tradiciones culturales propias.

Sistema de filiación y organización social tradicional
Sistema de parentesco bastante complejo. Las relaciones matrimoniales se establecen (preferentemente) entre primos cruzados de segundo grado bilaterales (sean de la madre o el padre). Así, la filiación, las relaciones y términos de parentesco son establecidos en referencia a los abuelos (paternos y maternos).

Vivienda y recursos del bosque
En las zonas en que el bosque se conserva como recurso cotidiano aún se construye la vivienda tradicional. Esto también esta asociado con las industrias artesanales (bolsos, chaquiras, cortezas pintadas de mastate).

Donde el bosque ha sido fuertemente talado, como en algunas comunidades de Coto Brus, Comte Burica, en Abrojos-Montezuma y Altos de San Antonio, se mantienen vivas diversas expresiones de la cultura material y espiritual

Formas productivas y aspectos de la economía
Todos los territorios ngöbes se han visto asediados por colonos no indígenas, esto ha generado graves problemas de tenencia de la tierra. Con ello se ha dado la destrucción del bosque y la economía tradicional se ha visto desplazada por la producción de granos para el mercado. A la par de esto, se presenta la venta de la fuerza de trabajo a empresas agroindustriales y ganaderos.

Existe un número muy elevado de familias Ngöbes (155, que representan el 34% de la población) que no cuentan con parcela.

HUETARES
Idioma perdido
Porcentaje que lo habla 0 %

Tradición espiritual
En 1969 no se consideraba existiera conciencia étnica en los pobladores de estos territorios.

En la actualidad esta ha resurgido, por lo que se puede hablar de un proceso de “etnogénesis”.
Se recuerdan formas de vestir antiguas, aspectos de la tradición oral (leyendas), y se practican actividades comunales como la chichada y el transporte de carga.

Sistema de filiación y organización social tradicional
A juzgar por crónicas coloniales, tuvieron una cultura sumamente rica. Su organización político-administrativa era compleja

Vivienda y recursos del bosque
La zona ha sido sometida a fuerte deforestación. Muchos de los recursos para la artesanía escasean. Se están reinsertando los cultivos para la obtención de materia prima.

En Zapatón, y en Bocana (comunidad fuera de la reserva indígena) aún se encuentran viviendas tradicionales.

Formas productivas y aspectos de la economía
Como rasgo fundamental de la cultura huetar se tiene el trabajo con materiales textiles, los tintes naturales, elaboración de utensilios caseros, la caza y pesca.


CHOROTEGAS: ASPECTOS GENERALES
A pesar de la existencia de rasgos indígenas en la cultura de los matambuseños, como la construcción de ranchos de madera rolliza y palma, es poco lo aún se mantiene de la muy rica cultura que tuvieron los Chorotegas y que se conoce parcialmente a través de las excavaciones arqueológicas y de las crónicas coloniales. Así, se han perdido tanto el idioma (que prácticamente solo permanece en toponímicos y algunas expresiones), la tradición espiritual indígena, los sistemas tradicionales de organización social. Es posible que se mantengan algunas formas tradicionales de producción, pero no se ha investigado adecuadamente. Es de notar que la mayoría de los matambuseños no parece estar de acuerdo con las regulaciones indigenistas del Estado, especialmente en cuanto al régimen territorial que impone. En la actualidad, existen claramente dos bandos diferenciados en la comunidad, uno que defiende la Reserva Indígena y alega la necesidad de que Matambú se incluya dentro de las programaciones de la política indigenista y otro que asume la posición contraria y que, sin negar su identidad indígena, plantea incluso la necesidad de eliminar la condición de Reserva Indígena de Matambú.

TERRABAS O TERIBES
Idioma Teribe
Porcentaje que lo habla 0.7%.
En Costa Rica casi no existen hablantes de este idioma. Sin embargo, los contactos de este grupo con sus hermanos en Panamá, donde sí se habla, hacen que exista la posibilidad de revitalización del idioma en el pueblo teribe de Costa Rica.

Tradición espiritual
La destrucción cultural de los Térrabas ocurrió tempranamente por el interés de los españoles y sus descendientes de controlar su territorio.

Manifestaciones propiamente teribes en la cultura de Térraba son muy reducidas. Se trata de un pueblo que fue obligado a migrar desde el territorio teribe en Panamá. Así, debieron adaptarse a una región desconocida y reinventar su cultura, tomando préstamos de sus vecinos los Brunkas (como la forma de techar con hoja de palma real)

Sistema de filiación y organización social tradicional
El sistema político-administrativo entre los Teribes de Panamá, descansa en la figura del “rey”, que es un cargo hereditario. Este sistema no se practicó en Térraba, pero se han hecho esfuerzos para articular un sistema inspirado en el de los Teribes de Panamá

Vivienda y recursos del bosque
Bosques escasos. Han debido adaptarse a la vivienda de madera aserrada y zinc.

Formas productivas y aspectos de la economía
No existen datos específicos. Situación similar a los indígenas de la región de Buenos Aires.

MALEKUS
Idioma Malecujaika
Porcentaje que lo habla 80%

Tradición espiritual
Se mantiene viva la práctica tradicional de enterrar los muertos en un área de la vivienda, conforme a la concepción de que sus espíritus sigan influyendo benéficamente.

Plantas que se utilizan espiritualmente, para ungir a los muertos, ya casi no es posible encontrarlas, por la deforestación de sus territorios por no indígenas.

Sistema de filiación y organización social tradicional
Parentesco de tipo bilateral que se ha confundido con el sistema nacional institucionalizado, lo que ha permitido se mantenga “vivo”.

Organizado en “palenques” en que se concentraban varias familias emparentadas

Vivienda y recursos del bosque
Su territorio patrimonial, hasta los años 50 fue por lo menos 4 veces mayor que el que se les ha concedido en la actualidad y abarcaba las tierras comprendidas entre los ríos Venado y La Muerte. También utilizaban, en forma temporal, territorios hacia la región de Caño Negro (convertido hoy en refugio natural) en donde realizaban cacería de tortuga y pesca en forma tradicional y ceremonial.

Palenque como vivienda cuadrangular, sobre pilotes y sin paredes

Formas productivas y aspectos de la economía
Economía de subsistencia, regida por intermediarios. Se trabaja mediante producción “compartida” mediante alquiler de territorio con no indígenas.
Limitación para la caza y pesca por la deforestación de su territorio.
Porcentaje alto (25%) de familias sin tierra para cultivo.


BRUNKAS O BORUCAS
Idioma Brunka
Porcentaje que lo habla 0.3%
Tan sólo se reportan algunas personas muy mayores que lo hablan. Se encuentra prácticamente perdido. Un signo alentador es que adolescentes y adultos, especialmente padres de familia, han solicitado un curso de Brunka para ellos.

Tradición espiritual
Con la pérdida del idioma se encuentran otras pérdidas de la cultura, por la imposibilidad de mantener tradiciones y costumbres.

En la actualidad se ha revitalizado el “Juego de los diablitos”, representación teatral y festiva que se realiza en Boruca y en Curré.

Se ha revitalizado la artesanía: construcción de máscaras, tejidos a partir de algodón y los tintes naturales. En estos se incluye el morado, a partir de un molusco marino al cual se le extrae en forma particular sin dañarlo y para lo cual realizan giras especiales.

Sistema de filiación y organización social tradicional
Se desconoce su sistema tradicional

Vivienda y recursos del bosque
De las sabanas hacia la desembocadura del río Térraba extraían los materiales para la construcción de los techos de sus viviendas, con varias especies de hierba. Estos podían durar hasta 50 años.

Al perder de sus territorios patrimoniales estas sabanas, se enfrentan a la imposibilidad de reproducir su rancho tradicional. Por esto ahora sus viviendas son de madera aserrada y zinc.

Formas productivas y aspectos de la economía
La importante reducción de su territorio patrimonial (prácticamente toda la región sur entre Quepos y Palmar y Puerto Cortés), el desgaste de sus tierras, la acelerada deforestación de sus bosques (por no indígenas), han hecho que para su sobrevivencia deban emplearse como peones agrícolas.

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